«Siempre me he estado comparando: si ellas llevaban la XS y yo la L, era como… es que estoy gorda. Pero yo no soy gorda, soy una mujer ancha. Mirando las fotos en casa de mi madre me he dado cuenta de que nunca he sido gordita. Ahora como sin culpa: tomo mi vinito y digo, ay, qué gusto mi vino.»
Testimonios
Mujeres reales que un día también se sintieron perdidas, cansadas de luchar con su cuerpo, con la comida… y consigo mismas.
Sus historias no son mágicas, son verdaderas. Y pueden ser también el reflejo de lo que tú puedes conseguir.
Mira lo que dicen estas mujeres DIVINAS que han logrado vivir en paz con su cuerpo y la comida
Mira lo que dicen las DIVINAS que lo han logrado
«Había aumentado mucho de peso después de mi primer embarazo y no sabía por dónde empezar. Sabía que no era una dieta… y cuando encontré los vídeos tuyos, enseguida me di cuenta: es por acá. El programa me hizo tomar conciencia de que 10 minutos por día es mejor que nada, de que si hice todo mal, una bien es algo.»
María Elena
Esmeralda
«Yo ya tengo 60 años, y he conseguido tener una rutina de deporte: voy tres días a la semana a nadar. Ya no me siento culpable si un día hago un exceso. Nunca me había comprado pantalones blancos desde que tenía 20 años… y ahora me los he comprado, me los he puesto y estoy encantada. Ahora estoy con ponerme tirantes y enseñar los brazos.»
Ana
«Ahora no estoy obsesionada con la comida. Antes, a media mañana, me tenía que tomar una palmera de chocolate todos los días… ya no necesito ese dulce que necesitaba antes. He pasado de no atreverme a mirarme en el espejo a mirarme de forma cariñosa, a gustarme… e incluso a ponerme algún vestido un poco más pegado.»
Rocío E.
«Había probado montones de dietas… y los kilos volvían, si no los mismos, el doble. Fue la primera vez que, buscando algo para mejorar mi cuerpo, alguien no me ofrecía una dieta. Ahora como de todo, no prohíbo nada, y no me castigo como antes. He aprendido a quererme bonito.»
Esther
«En realidad no eran problemas con el peso, es que no me quería mucho. Con tantas dietas volvía otra vez al mismo punto de partida, cada vez con menos fuerza. Yo pensaba que era el físico el que me llevaría al mental, y es al revés: el mental es el que me ha llevado al físico. Ahora me veo más tranquila… y más feliz, desde luego.»
Sole
«Yo llegué al programa porque me daba muchísimos atracones… y sin yo darme cuenta ya no he ido necesitando ese atracón. He aprendido a hablarme bien, a no hablarme desde una persona autoexigente, sino desde una persona que me acepto y me quiero. Yo con 27 años era maravillosa, y hoy soy también maravillosa.»
Blanca
«Lo que he conseguido con el programa y que estoy más feliz es comer sin culpa. Yo no recordaba comerme un donut tranquila, nunca, ni de chica. Superar eso ha sido lo más importante para mí: es una losa muy grande. Y estoy perdiendo peso: esta mañana me he puesto un pantalón que el mes pasado me quedaba súper estrecho… y me queda ancho.»
Rocío
“Como tranquilamente y mucho menos cantidad, porque me lleno antes… y veo los alimentos como algo de disfrute, no como algo prohibido ni como algo que me esté haciendo un mal a mí misma. Me siento muy libre… y con mi cuerpo me siento muy bien: ya no estoy limitándome por ‘reglas’ de antes. Me miro al espejo y digo: estoy divina; siento que el peso va bajando, pierdo volumen y talla… y, con 48 años, me siento como si tuviera 25.”
Lucía
“Tu manera de enfocar la relación con la comida es tan buena… porque me da una oportunidad sin vergüenza, sin rencor conmigo misma, sin sentimiento de culpa. Me he dado cuenta de esa mala relación, de comer a escondidas, y de parar y decir: no, esto hay que cambiarlo, hay que darle la vuelta… Y lo he notado también en el cuerpo: me he atrevido a irme a la báscula y he perdido de cinco a siete kilos, te vas sintiendo mucho mejor, como deshinchada.”
Maribel
«Yo me sentía que no confiaba en mí misma, pensaba que nunca iba a lograr mi objetivo y me auto machacaba. Y ahora estoy intentando no auto machacarme: hablarme bien, con amor. Estoy más tranquila psicológicamente y más confiada… y siento que me he quitado un peso emocional grande, y que el peso físico se va yendo por el camino como consecuencia.»
Marina
“He aprendido muchísimas cosas, no solo con respecto a perder peso —que también—, sino cosas que me están sirviendo y me van a servir en el futuro. He dejado de pensar en la comida y de flagelarme con el ‘tengo que hacerlo mejor’, y en cambio he aprendido a comer conscientemente. Y sin sentir que hay nada prohibido, dejando la fuerza de voluntad a un lado y haciéndolo por convicción.”
Adelaida
Laura
Eva
Carmen
Vanesa
Teresa
Isa
Susana
Rocío
Patricia
Patri