El lunes comienzo la dieta a quererme…
De verdad
¿A que suena bien?
¿Y si te digo que está en tu mano, amiga?
Puedes vivir una vida esclava de cada bocado que das o…
Comerte a bocados la vida para sentirte libre y en paz
Y el primer paso para lograr una relación amorosa,
en paz y libre con la comida es tomar consciencia del tipo de relación que tienes con ella.
Porque ya te digo que…
Tu relación con la comida va más allá del acto de comer en sí.
Es un reflejo de la relación que mantienes contigo misma y con tu cuerpo
Pero mejor, te lo sigo contando aquí...
Clase Gratuita
El método para liberarte del ciclo eterno de dietas, alcanzar tu peso saludable y transformar tu relación con la comida sin prohibiciones ni culpa
Para cumplir con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) es necesario que leas y aceptes la política de protección de datos de la web. Tus datos serán almacenados en GetResponse, un proveedor de email marketing que también cumple con el RGPD.
Porque el problema de la insatisfacción con tu cuerpo y esa sensación
de malestar que sientes tras comer aquello prohibido, no está en los kilos
es la sensación
de culpa (absurda)
que te mete cada día más en el ciclo vicioso…
-
“no tengo fuerza de voluntad ni tiempo para cuidarme”
-
“no me gusta cómo me veo”
-
“parece que mi vida gira en torno a lo que como o dejo de comer…”
¿Te suena?
Tranquila, porque conozco muy bien
cómo te sientes y quiero ayudarte.
Soy May y estoy aquí para revolucionar la forma en la que a partir de ahora te vas a relacionar con tu cuerpo y con la comida.
Deja de poner el foco fuera y comienza a mirarte, comienza a quererte. Porque…
¡Autocuidarse engancha!
¿Y quién soy yo para contarte todo esto?
Pues una chutada de la vida, del autocuidado y de quererme cada día un poquito más.
Aunque no siempre fue así, durante muchísimos años tuve una relación, llamémosla “insana”con mi cuerpo y con la comida, pero tras un largo viaje de autoconocimiento lo entendí todo.
Y hoy, me quiero mucho y me quiero bien.
Me acompaño cada día, en lo bueno y en lo no tan bueno.
Cuando cambias la mentalidad sobre tu vida, cambia la visión sobre tu cuerpo y la comida, entonces te quieres más y pasas a ser tu prioridad, sin culpa, sin miedos.
Y lo sé, estarás pensando…
¿Cómo me va a ayudar esta revolucionaria a sentirme a gustito en mi propio cuerpo si hace tiempo que evito hasta mirarme al espejo?
Tranquila, yo te cuento…
Lo primero que debes saber, es que aquí hay dos palabras que están borradas de mi vocabulario:
diet*
ad*lgaz*r
¿Te gusta la idea?
Bien, pues seguimos a tope entonces.
Lo segundo, es que si tú también estás…
¡Hasta el moño de las diet*s!
Te voy a dar el empujoncito que necesitas (con mucho amor) para que rompas el círculo vicioso en el que andas inmersa y des paso al círculo virtuoso con el que te vas a sentir poderosa en tu cuerpo y con tu vida:
Cuanto más te amas, más te cuidas, cuanto más te cuidas, mejor te sientes y entonces, más energía y buen rollo tienes.
¡Aprende a amarte bien de una vez!
¿Estás dispuesta?
Clase Gratuita
Cómo vivir libre y en paz con tu cuerpo y con la comida.
Para cumplir con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) es necesario que leas y aceptes la política de protección de datos de la web. Tus datos serán almacenados en GetResponse, un proveedor de email marketing que también cumple con el RGPD.
¿Sabes cuál es
el mayor error
que cometemos
la mayoría desde muy jovencitas?
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Poner el foco en la báscula, en los kilos, en la talla… como si ese número fuera la nota que nos estamos poniendo a nosotras mismas.
-
Para tratar de “sacar mejor nota” nos metemos en diet*as absurdas basadas en la prohibición de alimentos que solo nos provocan más ansiedad e infelicidad.
-
Y para colmo nos olvidamos de trabajar nuestra mente, como si sufrir por nuestro cuerpo fuera lo natural.
¡ERROR!
¡Hasta el moño!
Ellas también estaban “hasta las naranjas” de
su insatisfacción y eligieron comenzar a quererse.
“Como tranquilamente y mucho menos cantidad, porque me lleno antes… y veo los alimentos como algo de disfrute, no como algo prohibido ni como algo que me esté haciendo un mal a mí misma. Me siento muy libre… y con mi cuerpo me siento muy bien: ya no estoy limitándome por ‘reglas’ de antes. Me miro al espejo y digo: estoy divina; siento que el peso va bajando, pierdo volumen y talla… y, con 48 años, me siento como si tuviera 25.”
Lucía
“Tu manera de enfocar la relación con la comida es tan buena… porque me da una oportunidad sin vergüenza, sin rencor conmigo misma, sin sentimiento de culpa. Me he dado cuenta de esa mala relación, de comer a escondidas, y de parar y decir: no, esto hay que cambiarlo, hay que darle la vuelta… Y lo he notado también en el cuerpo: me he atrevido a irme a la báscula y he perdido de cinco a siete kilos, te vas sintiendo mucho mejor, como deshinchada.”
Maribel
«Yo me sentía que no confiaba en mí misma, pensaba que nunca iba a lograr mi objetivo y me auto machacaba. Y ahora estoy intentando no auto machacarme: hablarme bien, con amor. Estoy más tranquila psicológicamente y más confiada… y siento que me he quitado un peso emocional grande, y que el peso físico se va yendo por el camino como consecuencia.»
Marina
“He aprendido muchísimas cosas, no solo con respecto a perder peso —que también—, sino cosas que me están sirviendo y me van a servir en el futuro. He dejado de pensar en la comida y de flagelarme con el ‘tengo que hacerlo mejor’, y en cambio he aprendido a comer conscientemente. Y sin sentir que hay nada prohibido, dejando la fuerza de voluntad a un lado y haciéndolo por convicción.”
Adelaida