¿Quieres seguir buceando en tu interior? ¡Vaaaaaamos!

¿Qué hacer cuando tienes “hambre” y no es de comida?

Cada vez que te sientas con malestar interior y suelas tapar o llenar ese vacío con comida (puede aplicar al tabaco, alcohol…), nada más te des cuenta y estés a punto de comer, recorre estos pasos:

 

  • Haz una pausa y respira hondo, inspira profundamente, por la nariz en 6 tiempos, retén varios segundos y exhala por la boca en 8, así varias veces.
  • Pregúntate si lo que ha disparado ese hambre, es un patrón conocido, como aburrimiento, tristeza, soledad, estrés, enfado… sé consciente de tus detonantes, para saber sí están presentes.
  • Una vez identificado el detonante, pregúntate si de verdad lo que necesitas es comida física. Si realmente es hambre física o quieres cambiar el estado emocional en el que te encuentras…

 

Nota: Sería bueno, que pongas en el frigorífico, despensa un signo interrogante en grande “¿?” o una señal de STOP. El possit no es recomendable que se despega. Mejor un folio, una foto de internet pegada con fiso, o incluso en la puerta de la cocina. Así cuando vayas en automático a comer sin hambre, será más fácil tomar conciencia y tener ese instante de presencia para poder tomar una decisión consciente.

Pregúntate: ¿Qué hago aquí, realmente tengo hambre física o quiero cambiar el estado emocional en el que me encuentro?

 

Encuentra otra alternativa, que posponga tu reacción al detonante. Puede ser beber agua, tomar una infusión, hacer algo de ejercicio físico, leer, un baño relajante, ponerte una música que te guste, escribir, chillar (solo si estás sol@, en coche o naturaleza…sienta genial), llamar a un amig@, dibujar, centrarte en respiración…Cualquier distracción que te haga sentir bien y volver a conectar contigo y tu presencia.

Lo importante es meter una PAUSA, antes de reaccionar automáticamente ante el desencadenante. Y si luego, sigues teniendo hambre, come … pero hazlo consciente, toma una decisión (comer o no comer) conscientemente. Eso sí, come un puñado (lo que cabe en la mano con puño cerrado), de frutos secos naturales, o una fruta, o infusión…

Se libre a la hora de elegir. Y el momento es AQUÍ Y AHORA, es este INSTANTE. Todo ocurre en este instante, no ocurre luego, es ahora. Luego será también ahora.

 

¿Qué pasa ahora? ¿De qué tengo hambre AHORA? El impulso puede ser porque sientas:

 

  • Hambre física, de comida física. Necesidad fisiológica.
  • Hambre emocional, quieres llenar un vacío emocional (soledad, aburrimiento, ansiedad, tristeza, estrés…)
  • Hambre mental, quieres llenar un vacío mental (baja autoestima, mala imagen de ti mism@, frustración…)
  • Incluso un vacío espiritual, sentido a tu alma, un propósito de vida, una vida con sentido.

 

El deseo tiene que ir en la dirección adecuada. Y solo comer cuando realmente sientas hambre física. No cuando tengas hambre emocional, de seguridad, de amor, afecto, o mental, o quieres un sentido, una meta, un propósito…

 

De veras, es una ELECCIÓN, no tengas en tu mente privación, restricción, o “esto no puedo comerlo o no debería…”, no tengas en tu mente estar a dieta, que son la solución rápida, a corto plazo, pero que no solucionan, por regla general, ni a medio ni a largo plazo. No hay remedios milagrosos, ni varitas mágicas para solucionar años de malos hábitos e insatisfacciones.

 

Además, ya sabes, que cuando haces regímenes para adelgazar, tienes en la mente que vas a pasar hambre, que no puedes comer ciertos alimentos, te sientes triste, enfadad@…De hecho, solemos hacer lo contrario de lo que sabemos que es bueno para nosotros.

Y luego vienen las recaídas y las pérdidas de control (“solo un poquito, no pasa nada, un día es un día, mañana empiezo, con el día que llevo…”). Es como un enganche, una droga, “el mono”.

 

Por ejemplo: cuando quieres perder peso, empiezas con ganas, a los días empieza a apetecerte comer alimentos poco saludables, todo eso que te estás prohibiendo en tu mente y eso hace que te entre más estrés y aún te genere más ansiedad, por no comer “esto o aquello” y terminas de comer y quieres ese chocolate, o quieres hacer deporte, pero todos los días pasa algo para no hacerlo… ¿te suena? y como lo que resiste persiste, pues ya sabes que pasa luego…suele venir esa falta de control que te hace sentir mal, impotente y con frustración.

 

Si no te paras y miras dentro de ti, desde el cariño, sin juzgarte ni criticarte, no vas a tomar esa conciencia que necesitas para atender la necesidad y resolver tu problema o simplemente aceptarlo y soltar.

 

Lo importante es la CONCENTRACIÓN en tu INSTANTE, en tu aquí-ahora, en tu presente eterno.

Esa atención, ese FOCO, donde va tu foco, va tu energía.

¿Dónde tienes tu atención-tu foco? No apartes la vista de lo que realmente quieres conseguir.

 

Sabes perfectamente lo que hay que hacer, pero…más del 70% de la población tiene sobrepeso. No es que seamos autodestructivos conscientemente, inconscientemente, el comer de más y cierto tipo de alimentos insanos, nos hace sentir mejor que privarnos o hacer deporte y sudar… aunque también sabes que la satisfacción de comer ese “algo insano” o comer de más, es mejor que la privación o el sacrificio de no comerlo en ese momento. “Lo quiero ya”, sin pensar en lo que venga luego, aunque esa satisfacción sea efímera y una falsa amiga.

 

Los vacíos emocionales, que son invisibles, no se solucionan con comida física. Privarnos no es la mejor opción, es sufrimiento añadido. Sentirnos peor no es lo que dará resultado.

 

Sólo si piensas, que eliminar ese peso sobrante y tener tu peso saludable, te va a llevar a sentirte bien (por dentro y por fuera), vital, enérgic@… dará resultado.

¿Qué haría una persona que se quiere? Cuidaría su templo (su cuerpo) y lo tendría en el mejor estado posible.

Y porfi, nada de culpabilizarte, si te caes, una otra vez, te levantas una y otra vez…es lo que tiene cuando se aprende. Los niños antes de empezar a andar se caen muchísimo y ahí siguen, intentándolo hasta que lo logran. Tú igual.

 

Hasta aquí por hoy.

Ya sabes que me encanta que compartas tus reflexiones conmigo. Y además si te ha gustado, comparte en redes sociales, así ayudamos a más personas.

Un abraciño cargadito de muuuuucha energía.

May

***

PD.Si no has leído los artículos anteriores, sobre este tema, te recomiendo que lo hagas

¿Qué estás necesitando?

Deja de luchar contigo

Todo empieza en tu mente, tus kilos también