Sigo con lo mío…y es el último, lo prometo…. ¡Guerra a la operación bikini!

¿Quieres ponerte bañador sin sentirte mal este año?

¿Y por qué no este año y el próximo y el otro …? Es más ¿quieres lucirlo y sentirte a gusto?

Pues para ello…¡deja de hacer regímenes que empiezan y terminan!…

¡STOP!

 Antes de seguir quiero hacer de nuevo un inciso (lo he repetido en otros posts), la palabra DIETA, el concepto proviene del griego díaita, que significa “modo de vida”. La dieta, por lo tanto, resulta un hábito y constituye una forma de vivir, dependiendo mucho de cada persona. En ocasiones, el término suele ser utilizado para referirse a eso regímenes para bajar de peso, por lo que su significado se ha distorsionado y nos resulta peyorativo, ya que está asociado a escasez, privación, carencia…

Seguimos con nuestro asunto…. 

TRANSFORMA tu forma de comer en un estilo de vida que puedas mantener a largo plazo. Si no hay adherencia, no se sostiene en el tiempo.

Cualquier dieta para adelgazar que empiece y tenga fecha fin, no te va a funcionar a largo plazo, volverás a tus hábitos antiguos, ante que cante un gallo.

Y no se trata de prohibirte, de no tener vida social, ni de contar calorías, ni machacarte en el gimnasio….ya sabes, que eso no te ha funcionado antes… ni te va a funcionar ahora.

Los regímenes sostenidos en el tiempo y a largo plazo son inviables, porque te aburres, te ponen triste, te cambia el humor, tienes en la mente que te estás prohibiendo, en definitiva, que es una “putada”… ¡hasta sufres! Y claro, luego llega el efecto yo-yo, ya que al abandonar la dieta, te apetece todo lo prohibido y así, es fácil volver a recuperar lo perdido y poner incluso más kilos de los que tenías antes de empezar el régimen.

¡Es imposible estar a régimen toda la vida!

¿Por qué no te centras en aprender a comer bien? ¿Por qué no te pones como meta un ESTILO DE VIDA SALUDABLE Y RESPONSABLE? Y elegirlo sin marcha atrás, PARA SIEMPRE.

Y deja de compararte, cada persona tiene necesidades distintas. Tú tienes que diseñar ese estilo de vida en el que te sientas cómod@, disfrutes y te permita estar en tu peso saludable. Lo importante es tener un plan de alimentación saludable (comer comida real, la de las abuelas, la de los mercados) que se adapte a tí, a tus gustos, a lo que quieres conseguir y que puedas integrar tu vida social y además puedas mantenerla en el tiempo. Y así perder , poco a poco, esos kilos de más, de una vez por toda y para siempre.

El cambio de verdad, no empezará hasta que te REBELES y lo hagas de verdad, cuando tomes la decisión de no soportar ni un minuto más el estilo de vida poco saludable que llevas y que te ha llevado a tener esos kilos de más, ese cuerpo que no te gusta e incluso poner en peligro tu salud.

Dite: “¡Se acabó!, he decidido que a partir de ESTE MISMO MOMENTO, empieza mi nuevo y saludable estilo de vida. ¡Elijo cuidarme! ¡elijo comer conscientemente y de manera responsable! ¡elijo moverme que para eso tengo dos piernas y dos brazos! ¡elijo vivir en mi presente!

Es tu responsabilidad, no la delegues, llevar una alimentación saludable, descanso y ejercicio es fundamental para tu salud física y emocional, prevenir futuras enfermedades y tener una mayor calidad de vida.

No quieras perder peso a costa de tu salud y a cualquier precio. Y sobre todo, hay que aprender a controlar el hambre que no es física, es decir, comer cuando realmente no tienes hambre de vedad, ya sea hambre emcional, social, comer por los olores, por la vista…

Aprende a no utilizar la comida como sustituto cuando te sientas impotente, triste, ansiosa, aburrida… por más que comas en esos casos, no se va a solucionar tu problema, no es hambre física. O no hace falta comer hasta salir redond@s en reuniones familiares, de amigos, eventos especiales, o comer solo porque es la hora o tiene buena pinta y huele de lujo… sino tienes hambre, no comas.

Escucha tu cuerpo, tu estómago, a veces te dice: “no puedo más, estoy llenito”, y tú sigues porque hay aún comida en tu plato o la mesa.

Tu salud y sentirte bien por dentro y por fuera, debería ser una prioridad en tu vida,  eso hará, además, de palanca para muchas otras metas, ya que tendrás más energía, te sentirás más segur@, con confianza, mejor contigo mism@…

No busques resultados rápidos y milagrosos. Los cambios profundos, son primero a nivel interno y son lentos, sí, pero…duraderos.

Somos la suma de nuestros hábitos (pensamientos, comportamiento, creencias…) y para que haya un cambio personal, tiene que haber un cambio de hábitos. El hábito requiere repetición una y otra vez hasta que deje huella y se instaure y grabe en tu subconsciente, haya una adherencia.

El éxito no es más que la suma de unos buenos hábitos saludables, de unos rituales diarios.

A veces para conseguir eso que tanto quieres y deseas (tu peso saludable, ponerte ese bañador y verte y sentirte bien…), tienes que hacer lo que no quieres. Tienes que estar dispuesta a pagar ese “pequeño precio” para disfrutar de la RECOMPENSA.

Es tu elección y tu responsabilidad. Y ojalá el año próximo cuando leas artículos así, no digas: ” y si hubiera empezado a cuidarme el año pasado….”

Enfócate en eso que si quieres y ve a por ello, si no puedes sol@, busca apoyo.

Me encantaría saber tu opinión y que compartas el post si te ha gustado.

Un abrazo al corazón.

May