Cuando quieres hacer un cambio de hábitos, como comer sano, empezar a hacer ejercicio físico….¡vamos! empezar a cuidarte, ¿empiezas con muchas ganas y fuerzas? sobre todo, antes y durante el verano para ponerte en bañador, ponerte esa ropita mona, te planteas hacer ejercicio en la playa, andar más, leer más, descansar más….y esas fuerzas y motivación van decayendo conforme pasan los días.

¿Y que suele pasar? que abandonas poco a poco los hábitos sanos, dejas de dar esos paseos diarios por la playa o ya no sacas ese tiempo para hacer algo de ejercicio, dejas comer sano…una cervecita por aquí, un heladito por allá, ahora la copita, la siesta, como te acuestas tarde ya no vas a hacer ejercicio… y ya está el bucle.

¿Qué es lo que falla? ¿Qué te ha arruinado otras veces tus intentos de conseguir tus objetivos? ¿Cuáles son tus principales obstáculos?

Lo principal antes de nada, es saber si realmente te compensa un estilo de vida saludable, si realmente quieres un peso saludable, si quieres sentirte bien, verte bien, tener control tú, no tu agenda o tus emociones…

Independientemente de si estás en vacaciones, o cualquier otra fecha del año…si te planteas un estilo de vida saludable, es una manera de comportarte en tu día a día, sin importar la fecha del año.

Si de verdad, estás dispuest@, lo mejor, una vez tengas tus objetivos claros y por escrito,  es una buena planificación para empezar, tanto de ejercicio físico, plan nutricional, descanso, salidas sociales… mejor empezar por unos mínimos y metas cortas, así, no tirarás la toalla a la primera de cambio y poco a poco ir desafiándote y retándote.

Tener en tu mente el para qué quieres cambiar tus hábitos y que beneficios vas a obtener a medio y largo plazo, es fundamental.

Cómo te has boicoteado otras veces, ten en cuenta tus obstáculos y excusas. Te paso alguna de ellas.

Principales EXCUSAS:

Falta de tiempo: No tengo tiempo, ¿De dónde lo saco?
De las 24 horas del día y 168 horas semanales… ¿no puedes sacar tiempo para cuidarte, quererte, tener más salud, más energía, para sentirte mejor…? ¡¡No me lo creo!!!

Te saboteas y negocias  contigo mism@: Mañana empiezo, estoy cansad@, es que…
Al final te estás engañando y los sabes…Tienes que conocer tus puntos débiles, tu principal enemig@ eres tú mism@.

Las comparaciones: “Por mucho que entrene, coma sano…no voy a tener el cuerpo de tal o cual, ya no voy a estar como antes, ya no soy tan joven, no tengo buena genética…”
Solemos compararnos con lo que éramos antes y con el entorno. Esto,  no sólo no te ayuda sino que te limita y puede hacer que tires la toalla.

Zancadillas emocionales: “He tenido un día malo, hoy no es mi día, no tengo ganas…” todos tenemos días de bajona.
Es muy fácil excusarnos, justificarnos…estos días son los que tienes que estar más fuerte y pensar que precisamente cuidarte, hacer ejercicio, alimentarte saludablemente…esto te ayudará y te hará sentir mejor, a desconectar, a relajarte y sobre todo, descargarás endorfinas y  adrenalina que te darán energía y bienestar. Ten confianza en ti mism@.

Fines de semana, vacaciones, eventos sociales: somos seres sociales, hay que socializar pero no por eso cuando salgas, tirar por la “borda” todo lo conseguido, o salir como si no hubiera un mañana.

Ten claro tu objetivo y grábalo en tu mente. No sólo se disfruta de la comida, nútrete también de tus amigos, familia, de las relaciones, de una buena conversación… 

Si vas en grupo ponte en tu plato todo lo que vas a comer, o elige comida a plancha, horno, crudos, vapor…si has comido un poco más de la cuenta o ciertos alimentos menos sanos, cena más ligerito y al día siguiente vuelve a tu “rutinilla” lo antes posible.

Trucos que te pueden ayudar:

Haz una planificación semanal:

–          Ejercicio físico: ¿Cuántos días, cuánto tiempo, qué te gusta  hacer? Andar a paso rápido con intensidad, correr, gimnasio, saltar a la comba durante 10-15 min… ir andando a todos los sitios que puedas, coger las escaleras en vez de ascensor…dependerá de tu estado físico, edad, peso…y poco a poco ir retándote. En los gimnasios hay profesionales que te ayudarán encantados.

–          Tu plan nutricional: mira en tu despensa, frigorífico…haz limpieza de todo lo que no te valga. ¿Por qué tener al enemigo en casa? si no lo tienes, no lo comes. Haz lista de la compra, antes de ir a comprar (ten claro lo que comprarás, no te la saltes) y ten planificado lo que vas a comer, desayunar y cenar, para tenerlo preparado y que no te de pereza o te sabotees. 

–          Haz una lista de tus excusas y puntos débiles que te pueden impedir cambiar tus hábitos  y también de todos los beneficios que vas a obtener si haces ejercicio y empiezas a cuidar tu alimentación, hidratación y descanso…y cuidar tus pensamientos, céntrate en el ahora, en este momento.

–          Dedica un tiempo para tí a diario para desconectar: lectura, meditación, música, baño relajante, baile, escritura…

Y recuerda, es un cambio de mentalidad, de hábitos, de empezar a cuidarse, no es una dieta, no es privarse, es elegir lo que es mejor para ti, tu salud, tu imagen, tu autoestima…el no cuidarte, el tener hábitos insanos y no hacer ejercicio tarde o temprano te pasará factura.

Mejor ocúpate hoy, así, tendrás calidad de vida hoy y mañana…¿y qué mejor época que empezar que ahora en vacaciones? hay más tiempo, la comida es más ligerita, si vas a playa, puedes dar enormes caminatas, nadar, si vas a la montaña puedes hacer ruta, si vas de viaje, puedes andar de un sitio a otro…

Aprende a fortalecer el músculo de la resistencia:

Los errores son parte del proceso de cambio, si tienes un día “tonto” y sientes que “abandonas”…no te rindas, vuelve a tu “rutina saludable” lo antes posible, a veces las cosas no salen a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera…levántate una vez más de las que te caes, como los bebés.

Graba en tu mente que no hay fracasos, solo resultados inesperados. ¡Retoma el camino!

 Y recuerda: Cuando te llegue esa vocecita interior: ” no pasa nada, un día es un día, estoy en verano, mañana como menos, en septiembre empiezo…”

No te auto-engañes: ¡No da igual! y sí ….¡Si pasa!… y no mañana no empezarás, ni en septiembre….ya sabes que, es un poco de heladito hoy, un trocito de tarta mañana, una galletita, una cervecita, un vinito el finde, un poquito de aquí, otro de allí…la suma te pasa factura…y sin darte cuenta…”¡uy! ¿cómo he puesto 5 kilos en un año?”

Es una elección, tu elección: “¡¡Elijo esta opción porque es la que más me conviene!!”. No sientas que te privas, es un estilo de vida, con algo de flexibilidad, por supuesto. Como te dije es una forma de ser, de comportarte en tu día a día…

Evalúa tu nivel de compromiso contigo mism@, si no lo hay, es complicado. El agua a 99º no hierve, el compromiso, la implicación se tiene o no se tiene.

Es más, define tu flexibilidad, ya que se puede estirar taaaanto, que sea otra excusa en sí misma.

Si va a ser, depende solo de ti, la sociedad y el entorno lo ponen complicado. La responsabilidad es solo tuya.

Es lo que hay…

Un abrazo,

May

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