Cuando queremos hacer y lo más importante, mantener, adherir un cambio de hábitos como comer sano, adelgazar, tener un peso saludable, hacer ejercicio, dejar de fumar… queremos los cambios para YA.

Queremos cambiar en pocos meses, esos hábitos insanos y con ello, creencias limitantes arraigadas en nuestro interior subconsciente, desde hace años. Queremos resultados rápidos y nos enfocamos en lo físico, en lo que se ve, por eso a veces, no suelen funcionar las dietas, ni es cuestión de fuerza voluntad, ni de horas de gimnasio…

No nos damos cuenta que para que haya un cambio exterior, tiene que darse primero ese cambio en tu interior. Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior. Dicho de otro modo, si quieres cambiar lo visible, hay que cambiar primero lo invisible.

Para superar todos tus obstáculos a la hora de conseguir ese peso saludable, dejar atrás kilos y malos hábitos, la clave es la CONSCIENCIA, darte cuenta que hay algo que no va bien y que queremos cambiar. No puedes cambiar algo si no eres consciente de ello.

Todos tus obstáculos están en la mente. Los pensamientos vienen de tus archivos de información guardados en tu mente (tu pasado).

Hay que cambiar la reprogramación:

  • Verbal, lo que te decían.
  • Visual, lo que veías.
  • Auditiva, lo que oías.
  • Kinestésica, lo que sentiste, lo que experimentaste.

Los condicionamientos vienen de tus principales referentes (padres, hermanos, tutores, amigos…), del país y la cultura donde hayas nacido y criado,  de tu entorno y tus experiencias vividas.

LOS ELEMENTOS DEL CAMBIO:

  • El primer elemento para el cambio es la consciencia, ¿qué pensamientos tenemos?
  • El segundo, la compresión, ¿cuál es el origen de tu forma de pensar?
  • El tercero, la disociación, tú no eres tus pensamientos.
  • El cuarto, tomar la decisión de cambiar la reprogramación de tu manera de pensar.

Al reprogramar tu mente, cambian tus pensamientos, cambian tus sentimientos, cambian tus acciones y con ellos tus hábitos.

Pensamientos        sentimientos          acciones      resultados

Tus condicionamientos subconscientes, determinan tus pensamientos, tus decisiones, tus acciones y con ello, tus resultados. Dicho de otra manera, al cambiar tu forma de pensar, cambian tus creencias, con ello tu manera de sentir, tus acciones y en definitiva, TU REALIDAD.

El cuerpo es un reflejo físico de todas las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida. No sólo hay que saber, estar informados, la solución es tomar conciencia y transformarla, solo así cambiaremos nuestras conductas arraigadas y autodestructivas.

No se puede controlar aquello de lo que no somos conscientes. Si tuviéramos una piedra en el zapato, nos molestaría y eliminaríamos rápidamente, en cambio, el comer mal, no nos avisa así, lo más frecuente, es que no emita señales de dolor y los efectos dañinos se van produciendo, de manera invisible, gradual, en principio, ocultos a la vista. Y casi sin darnos cuenta, en un año, hemos puesto 5 kilos,  hemos dejado de hacer deporte por la rutina diaria….

Por eso, es tan importante, alcanzar ese nivel de consciencia, para darnos cuenta del mensaje, algo no va bien en nuestro interior. Solo así, podremos cambiar y dejar marchar todo eso que sobra: exceso de peso, esos kilos de más, el descontrol con la comida, esa falta de energía, la falta de aceptación con el cuerpo-imagen…

Si tienes peso de más, las opciones son o ponerte a dieta o hacer algo totalmente distinto. En la primera opción, la idea que solemos tener es de sacrificio, privación, renuncia, escasez, poca motivación…por eso, no suelen funcionar, al menos, por sí solas. Supone luchar contra el hambre y esforzarte por conseguir auto-control.

Para tener éxito en la pérdida de peso, el proceso en sí, tiene que motivarte y satisfacerte, “ponerte” , desearlo sí o si, saber que es algo lento y sobre todo, que es un estilo de vida.

Tienes que devolver el equilibrio a tu cuerpo. Confiar en tu cuerpo para saber que necesita (hambre física o hambre hedónica: social-emocional-visual-mental…).

Los antojos y la falsa hambre, no tiene nada que ver con darle a tu cuerpo el alimento físico cuando lo necesita. Esto es lo que hay que cambiar, esa experiencia de comer sin hambre física, comer de más, comer comida basura, comer sin control…

En el acto de comer, está involucrada, la imagen, tus recuerdos, tus experiencias, tus hábitos, condicionamientos, creencias…la mente es clave a la hora de perder peso. Y si la mente está satisfecha, el cuerpo deja de ansiar comida para evadirse, desconectar, calmarse…

Por eso, la importancia de trabajar cuerpo-mente, encontrar la satisfacción, más allá de la comida física, nutrir tu cuerpo, tu corazón, tu mente y espíritu. Llenarte no de comida (cuando no es hambre física), sino de otras cosas que te den satisfacción para que la comida deje de ser un problema.

La comida da felicidad, cuando se hace de forma natural. El comer en exceso y/o alimentos insanos, tarde o temprano, se transforma en algo perjudicial para ti y tu cuerpo. Hay un camino de placer a corto plazo y dolor a largo.

Hemos hecho del acto de comer y beber (refrescos, alcohol…) en exceso, algo normal, esto se debe a nuestras insatisfacciones interiores (que cada día son más). Queremos compensar la falta de “algo” con esa comida y bebida que nos evada por ratitos de nuestra realidad.

Es primordial restablecer el equilibrio y conexión de nuestro cuerpo-mente. Entender los mensajes que conectan cuerpo y mente, para cubrir /nutrir nuestras necesidades de otra manera más saludable.

Si te planteas un cambio, hazlo de verdad. Septiembre está a la vuelta de la esquina, que no sea un: “en septiembre empiezo”, postergar y postergar, “luego, el lunes….”si vas a cambiar, hazlo ya, de verdad, con consciencia, asume tu responsabilidad, porque lo eliges y porque estás dispuest@ a que si o si, sea “TU ESTILO DE VIDA”.

No suelo pedir nada, pero…hoy te pido una cosita, siiiii ya se que es verano y agosto y que hace calor (al menos en el centro y sur de España)…te pido que reflexiones, que observes qué comes, si comes comida basura, bebes refrescos y alcohol con frecuencia y en exceso, si comes hasta llenarte, si haces ejercicio, si tienes un cuerpo saludable, si das ejemplos a tus hijos, si descansas, si vives o te dejas llevar por la inercia…en fin, simplemente auto-obsévate, sin juicios, sin critica, sin echar balones fuera, solo observa(té).

Déjame tus comentarios que yo estaré encantada de leerlos.

No delegues tu salud (física, mental, emocional). Ocúpate hoy, para no preocuparte mañana.

Y porfi, comparte si te ha gustado….

Un abrazo al corazón.

May